La oficina está en Tsim Sha Tsui, Hong Kong, y la producción en China continental. Esa separación no es un detalle administrativo: nos deja negociar licencias y desarrollar producto desde Hong Kong, y fabricar donde está la cadena de proveedores.
Cada línea se desarrolla junto al cliente para su mercado. Un mismo set cambia de packaging, de idioma y a veces de fórmula según el país al que va, porque los requisitos de aduana y etiquetado cambian con él.
Nuestros cosméticos no se aprueban solo como juguetes: están certificados como cosméticos regulares. Es el paso que más trabajo da y el que hace que el producto entre donde otros quedan trabados.